Animarse a un emprendimiento propio

Animarse a un emprendimiento propioTodo emprendimiento debe ser llevado a cabo con la mejor predisposición, aunque es bueno saber que quizás no resulte al principio tal y como lo planeamos…  ¿Es tu caso? Entonces te interesará saber que no debes desalentarte.

Cuando aparecen las dificultades es posible que nos invada la decepción, inclusive pensamientos que nos lleven a abandonar nuestros proyectos, a quedarnos totalmente desmotivados y sin ganas de continuar con lo que era toda una inmejorable propuesta exitosa.  ¡Es normal creer que nuestros esfuerzos son en vano!  Éste no debe ser de ninguna manera un episodio negativo en nuestras vidas, sino que debemos utilizarlo para analizar realmente dónde estuvo el  fallo y corregirlo.

Hacia la cima del éxito

Todo depende de nuestra actitud para revertir una situación de “fracaso”; lo ideal es seguir adelante, poniéndonos  metas cada vez más comprometidas.  Esto nos permitirá superarnos día a día logrando lo que realmente queremos alcanzar. Y saber que “un tropezón no es caída”, sino una nueva experiencia, un escalón más hacia la cima de nuestro éxito.

Hay que tener en cuenta  que, al animarse a un emprendimiento propio, existe siempre la posibilidad de “fallar”,  pero debemos tomarlo  como una situación que no debemos repetir,  una referencia para seguir en la meta que nos propusimos y así no cometer el mismo error.  Además, vale la pena citar la siguiente frase del filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804):

“La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte”.

¡Una muy buena reflexión para tener en cuenta y ponerla en práctica siempre!

Claridad en nuestros objetivos

En este caso, voy a mencionar a Edgar Van Den Berghe Romero, de Bogotá, Colombia,  quien en su libro titulado “Gestión y gerencia empresariales aplicadas al siglo XXI”,  hace referencia a la claridad y conciencia de los objetivos que debemos tomar a la hora de crear un proyecto, explicándolo de la siguiente manera:

“Las empresas, como las personas, deben tener un objetivo claro, definido y fácil de alcanzar. Una vez logrado, deben asignarse otro objetivo y así consecutivamente hasta llegar al gran objetivo de su vida, al cual se debe llegar luego de haber cumplido las metas intermedias. Así se va llegando a la perfección.”   

Animarse a un emprendimiento propioLo esencial es no perder la confianza en nosotros mismos y que estos altibajos, que a veces se cruzan a lo largo de nuestras vidas, no alteren nuestra felicidad que, en definitiva, es lo que realmente estamos buscando. No nos olvidemos de las cosas más importantes, como los seres por los cuales nos importa tanto triunfar.    Aprendamos de los propios errores, no seamos tan duros con nosotros mismos, y valoremos el esfuerzo: así lograremos lanzar un emprendimiento propio y cumplir con nuestros objetivos.

¿Cómo lograrlo?

Una buena forma de lograrlo, sería tener bien claros ciertos puntos importantes como:

  • Crear proyectos con objetivos coherentes, realistas y no objetivos inalcanzables, ya que éstos nos desmotivarían rápidamente, al darnos cuenta de que es imposible cumplirlos.
  • Informarnos en profundidad sobre las necesidades de nuestros clientes, esto aportaría un incentivo extra para el consumo del producto, y además, nos ayudaría a la creación de nuevos proyectos.
  • Motivar a los empleados (cuando los haya) para un mejor desempeño laboral.
  • Promover el trabajo coordinado y en equipo.
  • Progresar a medida que se ofrezcan productos o servicios de verdadera utilidad, sin disminuir la calidad de los mismos.

Debemos pensar siempre que… “llegaremos hasta donde nosotros mismos propongamos”.

 

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